Gastos asociados de la compra de una moto de segunda mano

Aunque comprar moto usada Sevilla resulta más barata que una nueva, no hay que dejar de lado los gastos asociados. Por eso, lo mejor es comprarla en un concesionario donde se encargarán de todos los trámites y se reducirá el coste final.

Qué gastos conlleva la compra de una moto de segunda mano

Uno de los gastos fijos es el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales al que se le debe sumar las tasas por el cambio de titularidad. Este impuesto se paga en Hacienda, aunque su gestión depende de cada Comunidad Autónoma. Normalmente, la cuantía se calcula como un porcentaje del valor de la moto, que suele ser entre el 4 y el 5%.

Por otro lado, nos encontramos con la tasa por cambio de titularidad. En este caso, hay que ir a la Jefatura de Tráfico de la región donde adquiramos la moto para poder hacer el cambio y pagar unos 50€ por el trámite y 27€ para ciclomotores.

Pasar la ITV es otro de los gastos que van asociados con la compra de una moto de segunda mano. El coste de pasar la ITV varía en cada Comunidad Autónoma, aunque la media nacional es de unos 25€ aproximadamente. A ello, habría que sumar las reparaciones en caso de no pasar la ITV.

El seguro forma parte de los gastos de compra de la moto de segunda mano, algo obligatorio para poder circular con ella. También hay que asegurarse de que la moto no tiene multas, algo que se puede saber en cualquier Jefatura de Policía, con tan solo pagar los 8€ que cuesta conseguir el informe del vehículo.